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Año 1, número 2

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Reportaje

Di@logos

Lo que nos falta en México : juntar creatividad y conocimiento

Julio Frías es, como muchos, un diseñador apasionado por el diseño. Conoce como pocos la importancia que tiene la disciplina para del desarrollo económico de un país y está peleando como nadie por que México tenga un plan nacional de diseño que permita dar un gran empuje, coherente, multisectorial, programado, al diseño mexicano. Por el bien de todos.

Xóchitl Arias  *

XA: Mohammad Yunus, Premio Nobel de la paz 2006 comentaba que el futuro está en lo gratuito. En la sociedad del conocimiento, la desmaterialización de los objetos se traduce en una economía donde la percepción de valor es la clave. En un entorno que se anuncia tan competitivo y tan complejo, ¿cuál es el rol específico del diseño?, es una de las preguntas que se hacen muchas veces los estudiantes: cuál es la diferencia, si el marketing ya anticipa e interpreta necesidades…En algún momento dado alguien menciono que el marketing le había quitado al diseño industrial el rol de interlocutor privilegiado ¿Estamos hoy frente a un reacomodo?

JF: Lo que acabas de decir de la desmaterialización frente al diseño industrial podría sonar contradictorio. Yo pienso que tendríamos que quitarle el “industrial” para hacerlo “diseño de producto”, simplemente y ver el diseño más transdisciplinario. Por otro lado, yo creo que en un momento dado, el diseño va ir guiando más al marketing que lo contrario, porque el diseñador tiene la capacidad de imaginar cosas, y el mercadólogo no tanto; el mercadólogo crea a partir de algo, de un estudio y de una instrucción: yendo a lo seguro. Entonces, quién más que los diseñadores para crear nuevas experiencias.

XA: Entonces ¿el terreno de la innovación es de los diseñadores?

JF: Sí, porque el diseñador tiene esa capacidad de crear nuevas ideas una y otra vez y concretarlas en innovaciones, a diferencia que el inventor o el ingeniero que pueden hacer mejoras, pero cuyas disciplinas no son capaces por si solos de innovar.

XA: Hablando un poco más de la interdisciplinariedad del diseño, ¿existe verdaderamente un campo específico para la investigación sobre el diseño? Hay en esta discusión una polémica sobre el origen disciplinar y la orientación de esta investigación: la investigación debe ser hecha sólo por no diseñadores

JF: Históricamente el diseño se ha visto más como un oficio y eso ha hecho que el diseño carezca de ese cuerpo teórico y eso es bien importante, porque pareciera que el diseñador no puede sustentar sus propuestas y es ahí donde se pierde en el camino del artista. Por otro lado, no es posible que en este país no tengamos un Journal de diseño. Necesitamos publicar, las universidades le entren a la discusión y a la creación de posgrados en diseño. Un día Rafael López Castro me dijo una frase que se me quedo bien grabada: “El que critica y hace, se puede equivocar, pero el que critica y no hace ya está equivocado”.

XA: En la década de los 90 México se metió en un gran movimiento de modernización y búsqueda de innovación. Por esos años entraste a la universidad, queriendo estudiar diseño… Tu defiendes por sobre todas las cosas la idea del diseño como factor de competitividad, Hoy México, pertenece de lleno a la OCDE y, a diferencia de otros países de las llamadas economías emergentes, sus indicadores de competitividad son más bajos que los de países similares y evolucionan menos que lo esperado ¿Estamos viviendo en el mismo México sin diseño que hace dos décadas?, ¿estamos en una crisis de innovación? ¿por qué el diseño mexicano no nos ha sacado adelante?

JF: Yo creo que ha cambiado pero muy poquito. Por un lado se trata de la falta de divulgación del diseño y del otro una gran miopía del estado. Digo, estamos en una crisis de innovación, pero lo más grave, si vemos todos los problemas del país, el que tú quieras, es por la falta de educación. Y la única forma en que un país pueda crear riqueza, es incrementando la educación. Si México no recibe dinero de las exportaciones, del petróleo y de las remesas, ¿de dónde vamos a sacar dinero? Es decir, la educación tiene una relación simbiótica con la innovación. Y en México no tenemos una buena educación general. Además, pensamos que no es necesario porque los mexicanos somos muy creativos, pero eso no es cierto: no somos ni más creativos ni menos creativos que otros países. El punto es que a lo mejor tenemos creatividad, pero no sabemos unirla al conocimiento y creatividad sin conocimiento no es productiva, ni innovadora, ni se refleja en el desarrollo.

XA: ¿Qué es lo que sí hay en México?

JF: Hay talento, pero tampoco podemos decir que muchísimo. Hay muchos diseñadores, pero no todos son buenos. Estoy poniendo el dedo en la llaga, pero es la verdad. Es normal, no es tampoco algo extraño; es decir, ¿cuántos médicos hay? Un chorro, pero ¿cuántos son buenos? quizás pocos: es lo mismo. Otro punto importante, alguien me decía “ya son muchos diseñadores, ¿para qué quieres más?” Pues no. Imagínate que en México hay tres y medio millones de empresas; todas requieren diseño: requieren de empaques, página web, un producto, nuevos productos. Si todas demandaran diseño, no nos daríamos abasto.

XA: Pensemos que soy una pequeña empresa que hace botes de basura, y tengo un solo modelo; pensemos que voy a necesitar un diseñador para concebir el producto, otro para los medios digitales y otros objetos de su comercialización, etc. Los voy a necesitar una vez, pero al mejor no los vuelvo a llamar en 5 años. Por un lado está el punto: un trabajo pequeño en cinco años no mantiene a un diseñador; por otro lado, hablando desde la óptica de una pyme, que piensa “el diseño es caro, no tengo para pagarlo”, si decide hacer una inversión en diseño, espera amortizarla al máximo y sacarle jugo por mucho tiempo.

JF: Es cierto, hay muchas empresas que no tienen el dinero suficiente para pagar diseño, entonces lo menos que pueden hacer es hacer bien las cosas. Y como empresa puedes hacer las cosas sin diseño, bien hechas y las seguirás haciendo, pero no vas a venderlo.

XA: Entonces, ¿qué sí puede esperarse y en qué plazos?

JF: El primer parámetro a medir es que las empresas facturaran más a través del diseño. Que comience a haber una demanda por parte de la industria, de tal manera que ya no se contratara al despacho por proyectos aislados sino por un acompañamiento de largo plazo: diseñadores y empresarios deben ser socios estratégicos. Es un cambio cuyos resultados se verán a mediano plazo, pero está bien, no puede ser un cambio más rápido.

XA: En época de crisis, a las empresas les debe dar miedo ¿no? Te imaginas, dirían “no cuento con 24 meses para esperar ver resultados...”

JF: Si se trata del típico empresario

mexicano que quiere hacerse rico de la noche a la mañana, sí. Pero cuando le estás apostando a una empresa, le estás apostando a largo plazo. En Japón, un empresario se tarda 10 años en tomar utilidades de la empresa; antes de ese tiempo, todo el capital creado lo está reinvirtiendo en la empresa, en su consolidación, en su crecimiento. Aquí muchas veces es la lógica de querer tomar el mayor beneficio posible en el menor tiempo. Tenemos un problema con la inmediatez.

XA: Entonces a los empresarios mexicanos, ¿les dirías que apuesten al diseño a mediano plazo?

JF: ¡Claro! Mira hace unos años una empresa nos llamó para apoyarlos con una consultoría. Se dieron cuenta que sus productos ya era

n obsoletos. Te estoy hablando que es una empresa con 70 empleados, que no son muchos, si tú quieres. La empresa tardó dos años más. Si una empresa detecta a tiempo que está en problemas y recurre a un diseñador, puede salvarse.

XA: Pero si dices que no hay tantos buenos diseñadores, el empresario tiene derecho a tener miedo, ¿no?

JF: No hay mejor evidencia que el portafolio. Qué mejor evidencia saber la eficiencia de una persona, que su portafolio. Cuando alguien contrata a un diseñador, nunca le pregunta de dónde eres egresado, si estás titulado, si ya acabaste tu tesis, eso es secundario. Si quieres ver de lo que la persona es capaz, pues ahí está. Además en tiempos de crisis, solo los buenos diseñadores sobreviven, porque son aquellos que tuvieron la capacidad de sumar creatividad más conocimiento.

(Continúa)…

Actualmente profesora investigadora del Tecnológico de Monterrey en el departamento de Diseño Industrial, Xóchitl Arias obtuvo un doctorado de la universidad de Limoges (Francia) por sus trabajos sobre el significado de los objetos de diseño. Ha trabajado como consultora para diversos despachos de estudios de mercado en Europa y en medios de comunicación nacionales, además de haberse implicado en proyectos de desarrollo sostenible, educación popular y trabajo comunitario.

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